En campaña V






Estas navidades ¡ROBA LO QUÉ PUEDAS!

-La vida es gratis-







Dario Fo (San Giano, 1926) Dramaturgo y actor italiano, Premio Nobel de Literatura en 1997, autor de La muerte accidental de un anarquista, y de otras obras ya consideradas como “clásicos” como Aquí no paga nadie, que está ganando vigencia desde la farsa de la crisis. Descargar


WEBs YO MANGO:






Del 8 al 22 de marzo de 1905, tiene lugar en la audiencia de Amiens (Francia) el proceso contra "los trabajadores de la noche", detenidos desde 1903, detención que ponía fin a una actividad de tres años con más de 150 robos en domicilios, hoteles, castillos e iglesias. "Por qué he robado" es el texto de inculpación que Jacob leyó ante los jueces de la audiencia de Amiens, y que aquí reproducimos. También incluimos la carta que escribió a su madre después de la sentencia de la audiencia de Orleans. DESCARGAR




FELICES ROBOS... ¡¡PERO CON CEREBRO!!

La mano negra

Documental sobre uno de los muchos crímenes de Estado realizados para destruir la lucha obrera llevada a cabo por socialistas y anarquistas en Andalucía.


15-D: Primera cena de empresa para desempleados.

15-D: Primera cena de empresa para desempleados.

Si estás desempleado y no tienes cena de empresa, si quieres que el mundo vea cómo va a ser la Navidad para los que no tenemos trabajo, si quieres conocer a los millones de "compañeros de no trabajo" que tienes y compartir una noche divertida, reivindicativa, pacífica y navideña, te esperamos con tu tartera...
15-D: Puerta del Sol, Madrid 22h.

Los tres puntos: Tranquilo




Manual Práctico de Autodefensa Proletaria.





http://www.boletinelpercal.blogspot.com.es/

El trabajo es la fuente de casi toda la miseria en el mundo.

El trabajo es la fuente de casi toda la miseria en el mundo. Casi todos los males que puedas mencionar provienen del trabajo, o de vivir en un mundo diseñado para el trabajo. Para dejar de sufrir, tenemos que dejar de trabajar. Esto no significa que tenemos que dejar de hacer cosas. Significa crear una nueva forma de vivir basada en el juego; en otras palabras, una convivencia lúdica, comensalismo, o tal vez incluso arte. El juego no es sólo el de los niños, con todo y lo valioso que éste es.

Bob Black

El trabajo os hará libres



Textos contra el trabajo





TEXTOS CONTRA EL TRABAJO

-Introducción pgna. 3
-La abolición del trabajo (Bob Black) pgna. 5
-La sociedad de supervivencia (Ratgeb) pgna. 19
-Si me llaman vago... (Rafa) pgna. 21
-Elogio de la holgazanería (B. Rusell) pgna. 22
-La dictadura del reloj (G. Woodcok) pgna. 27
-Apología de los ociosos (Robert L. Stevenson) pgna. 28
-2 de mayo. Día internacional del ocio pgna. 29
-Utopía filosofal del crimen (VV.AA.) pgna. 30

Odio el trabajo, quiero vivir




El obrerismo es obsoleto pero la posición de los trabajadores sigue siendo pivotal.


“Aboliremos los esclavos porque no podemos aguantar su mirada.”
Nietzsche.

Luchar por la liberación no supone aplaudir los rasgos de lo oprimido. La más extrema injusticia de la opresión social es que es más probable que degrade a las víctimas que las ennoblezca.

Gran parte de la retórica de la izquierda tradicional procede de nociones obsoletas de la ética del trabajo: el burgués sería malo porque no realiza ningún trabajo productivo, mientras los honorables proletarios merecerían los frutos de su trabajo, etc. Como el trabajo ha llegado a ser cada vez más innecesario y dirigido hacia fines cada vez más absurdos, esta perspectiva ha perdido todo el sentido que pudiera haber tenido alguna vez. La cuestión no es alabar al proletariado, sino abolirlo.

La dominación de clase no ha desaparecido sólo porque un siglo de demagogia izquierdista haya conseguido que parte de la vieja terminología radical suene lo bastante sensiblera. Mientras hacía desaparecer progresivamente ciertos tipos de trabajo manual tradicional y abandonaba al desempleo permanente a sectores enteros de la población, el capitalismo moderno ha proletarizado a casi todos los demás. Oficinistas, técnicos, e incluso profesionales de clase media que antiguamente se ufanaban de su independencia (médicos, científicos, académicos) están cada vez más sujetos a la más cruda comercialización e incluso a una regimentación semejante al trabajo en cadena.

Menos de un 1% de la población mundial posee el 80% del territorio. E incluso en los supuestamente más igualitarios Estados Unidos, la disparidad económica es extrema y se hace constantemente más extrema. Hace veinte años el salario medio de un alto dirigente era 35 veces mayor que el salario medio del obrero de fabrica; hoy equivale a al menos 120 veces. Hace veinte años el 0,5% de los más ricos de la población americana poseía el 14% de la riqueza privada total; ahora poseen el 30% de la misma. Pero tales proporciones no dan la medida completa del poder de esta élite. La “riqueza” de las clases media y baja se dedica casi enteramente a cubrir sus necesidades cotidianas, dejando poco o nada para invertir en cualquier plano significativo que dé poder social.

Un magnate que posea tan sólo el cinco o diez por ciento de una sociedad anónima podrá normalmente controlarla (debido a la apatía de la masa no organizada de pequeños accionistas), ejerciendo así tanto poder como si poseyera la corporación entera. Y hacen falta sólo unas cuantas corporaciones mayores (cuyas direcciones están estrechamente interrelacionadas una con otra y con las burocracias más altas del gobierno) para comprar, suprimir o marginalizar a competidores independientes más pequeños y controlar efectivamente a los políticos clave y a los medios.

El espectáculo omnipresente de la prosperidad de la clase media ha ocultado esta realidad, especialmente en los Estados Unidos donde, debido a su historia particular (y a pesar de la violencia de muchos de sus conflictos de clase del pasado), la gente es más ingenuamente inconsciente de las divisiones de clase que en cualquier otra parte del mundo. La extensa variedad de etnias y la multitud de gradaciones intermedias complejas han amortiguado y oscurecido la distinción fundamental entre dominantes y dominados. Los americanos poseen suficientes mercancías para no tener que prestar atención al hecho de que otros posean la sociedad completa.

Excepto quienes están en lo más bajo, que no pueden evitar conocer mejor esto, asumen generalmente que la pobreza es culpa de los pobres, que cualquier persona emprendedora encontrará siempre muchas oportunidades, que si no puedes tener una vida satisfactoria en algún lugar puedes encontrar siempre un nuevo punto de partida en cualquier otro.

Hace un siglo, cuando la gente simplemente tenía que desplazarse más al oeste, esta creencia tenía algún fundamento; la persistencia del espectáculo nostálgico de la frontera oscurece el hecho de que las condiciones presentes son muy diferentes y que ya no tenemos ningún sitio donde ir.

Los situacionistas utilizaron a veces el término proletariado (o más precisamente, el nuevo proletariado) en un sentido amplio para referirse a “todos aquellos que no tienen poder sobre sus propias vidas y lo saben.”

Este uso puede ser poco riguroso, pero tiene el mérito de acentuar el hecho de que la sociedad está todavía dividida en clases, y que la división fundamental se da todavía entre unos cuantos que poseen y controlan todo y el resto que tiene poco o nada que cambiar más que su propio poder de trabajo. En algunos contextos puede ser preferible utilizar otros términos, como “el pueblo”; pero no cuando esto contribuye a mezclar indiscriminadamente explotadores con explotados.

No se trata de romantizar a los trabajadores asalariados que, no sorprendentemente, considerando que el espectáculo se diseña sobre todo para mantenerlos engañados, están con frecuencia entre los sectores más ignorantes y reaccionarios de la sociedad. Ni es cuestión de sopesar agravios diferentes para ver quién está más oprimido.

Toda forma de opresión debe ser contestada, y todos pueden contribuir a esta contestación — mujeres, jóvenes, desempleados, minorías, lumpen, bohemios, campesinos, clases medias, e incluso renegados de la élite dominante. Pero ninguno de estos grupos puede alcanzar una liberación definitiva sin abolir el fundamento material de todas estas opresiones: el sistema de producción de mercancías y el trabajo asalariado. Y esta liberación sólo puede alcanzarse mediante la auto-abolición colectiva de los trabajadores asalariados. Sólo ellos tienen capacidad no sólo para llevar directamente a detenerse a todo el sistema, sino también para poner de nuevo las cosas en marcha de un modo fundamentalmente nuevo.

Ni se trata de reconocer a nadie privilegios especiales. Los trabajadores en los sectores esenciales (alimentación, transporte, comunicaciones, etc.) que han rechazado a sus jefes capitalistas y sindicales y han comenzado a autogestionar sus actividades no tendrán obviamente interés en defender el “privilegio” de hacer todo el trabajo; por el contrario, tendrán un vivo interés en invitar a los otros, sean no trabajadores o trabajadores de sectores obsoletos (justicia, ejército, comercio, publicidad, etc.), a unirse a su proyecto para reducirlo y transformarlo. Cualquiera que tome parte cooperará en la toma de decisiones; sólo quedarán excluidos quienes permanezcan a un lado reclamando privilegios especiales.

El sindicalismo y el consejismo tradicionales se han inclinado excesivamente a tomar la división del trabajo existente como dada, como si la vida de la gente en una sociedad postrevolucionaria continuase girando alrededor de trabajos y lugares de trabajo fijos. Incluso dentro de la sociedad presente tal perspectiva se está haciendo cada vez más obsoleta: como la mayoría de la gente tiene trabajos absurdos y con frecuencia sólo temporales, sin identificarse de ninguna forma con ellos, y muchos otros no trabajan en absoluto en el mercado asalariado, los temas relativos al trabajo se convierten simplemente en un aspecto de una lucha más general.

Al principio de un movimiento puede convenir que los trabajadores se identifiquen como tales. (“Nosotros, trabajadores de tal o cual compañía, hemos ocupado nuestro lugar de trabajo con tales o cuales objetivos; urgimos a los trabajadores de otros sectores a hacer lo mismo.”) La meta última, sin embargo, no es la autogestión de las empresas existentes.

Pretender, digamos, que los trabajadores de los medios deban tener control sobre estos sólo porque trabajan allí casualmente sería casi tan arbitrario como el control actual por parte de cualquiera que los posee casualmente.

La gestión de los trabajadores de las condiciones particulares de su trabajo deberá combinarse con la gestión por parte de la comunidad de los asuntos de incumbencia general. Amas de casa y otros que trabajan en condiciones relativamente separadas tendrán que desarrollar sus propias formas de organización que les capaciten para expresar sus intereses particulares.

Pero los conflictos potenciales de intereses entre “productores” y “consumidores” se superarán rápidamente cuando todos lleguen a estar directamente involucrados en ambos aspectos; cuando los consejos de trabajadores se interrelacionen con los consejos de comunidad y de barrio; y cuando las posiciones de trabajo fijas se apaguen gradualmente mediante la obsolescencia de la mayoría de los trabajos y la reorganización y rotación de aquellos que se mantengan (incluidos los trabajos del hogar y el cuidado de los niños).

Los situacionistas estuvieron verdaderamente en lo cierto al luchar por la formación de los consejos obreros durante las ocupaciones de fábricas de mayo de 1968. Pero debería anotarse que tales ocupaciones se pusieron en movimiento mediante acciones de la juventud en gran medida no trabajadora. Los situacionistas posteriores a mayo del 68 tendieron a caer en una especie de obrerismo (aunque con una ética resolutivamente anti-obrerista), contemplando la proliferación de huelgas salvajes como el mejor indicador de las posibilidades revolucionarias mientras dedicaban menos atención a desarrollos sobre otros terrenos.

En realidad sucede frecuentemente que los obreros que son poco radicales a otros respectos son forzados a unirse a las luchas salvajes debido tan sólo a la descarada traición de sus sindicatos; y por otra parte, se puede resistir al sistema de muchas otras formas además de las huelgas (incluyendo en primer lugar evitar el trabajo asalariado en la medida en que sea posible).

Los situacionistas reconocieron correctamente la autogestión colectiva y la “subjetividad radical” del individuo como aspectos complementarios e igualmente esenciales del proyecto revolucionario, pero sin conseguir completamente llegar a unirlas.

Próximas convocatorias ¡Alfon libertad!


Viernes 14, 12:00h: Rueda de prensa frente a Junta Municipal de Vallecas
(Avda. de la Albufera nº 42, metro Nueva Numancia)
Sábado 15, 12:00h: Concentración en la Delegación de Gobierno de Madrid
(C/ Miguel Angel, 25 <M> Gregorio Marañón y Rubén Darío).
Domingo 16, Marcha a la cárcel de Soto.
Viernes 28, 18:00h: Concentración frente a las embajadas españolas en toda Europa y en todas las delegaciones de gobierno del Estado español.


UGT y CC.OO despiden a decenas de trabajadores amparándose en la reforma laboral del ultraderechista PP


Los sindicatos CC.OO. y UGT van a despedir a centenas de trabajadorxs de sus plantillas. De un lado, CC.OO ha anunciado que va a despedir a casi veinte trabajadores indefinidos, con una indemnización de veinte días por año trabajado, esto es, con la reforma laboral de Rajoy a la que ambos sindicatos organizaron una huelga general el pasado 14-N.

Por su parte, el sindicato UGT ha presentado este lunes un expediente de regulación de empleo (ERE) y otro expediente de regulación temporal de empleo (ERTE), argumentando "motivos económicos", que afectará a cientos de trabajadorxs del sindicato.

Desclasados, nunca trabajadores

[Ahora que se acercan estas fechas tan señaladas, queremos hacer mención a un tema que ronda por los ámbitos sociales desde incluso antes de la aparición del mismísimo 15M. ¿Son los cuerpos de seguridad del Estado trabajadores/compañeros? El siguiente texto realizado por compañeros argentinos nos aporta una posición que suscribimos en su totalidad. Por último, aprovechamos para recordar a estos seres que estas navidades la "precariedad" está un poquito más cerca de sus casas, por eso de no cobrar la extraordinaria de navidad. Será por qué no han intimidado lo suficiente a chavales/as en plazas públicas las noches de fin de semana cacheándoles y parándoles sin justificación alguna, o quizá no hayan parado a suficientes inmigrantes en estaciones de autobuses, metro y Renfe basándose exclusivamente en el color de la piel, o colaborado en la expulsión de familias de sus casas por no poder pagarlas, o simplemente no habrán apaleado a suficientes trabajadores y estudiantes en calles y/o en comisaría cuando luchaban por su dignidad ....
A colación queremos añadir las trágicas noticias encontradas en la prensa hace unos días: 

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2012/11/23/catalunya/1353685762_721715.html


CORREPI REPUDIA LA ASONADA DEL APARATO REPRESIVO DEL ESTADO.



COMUNICADO:

El conflicto por la paga de los prefectos y gendarmes, que se ha extendido por todo el país, y que amenaza con extenderse a otras fuerzas represivas, pone en evidencia la verdadera naturaleza de su despreciable función.

Con este motín, una falsedad queda al descubierto: no existe la profesionalización ni la democratización de las fuerzas represivas como garantía de paz social. La represión es, antes que nada, expresión del monopolio de la violencia del Estado, en una sociedad con privilegios de clase.

La naturaleza del reclamo (estrictamente monetario) pone también en evidencia otra falsedad: no es sindicalizando a las fuerzas de represión como se logra desbaratar su enorme capacidad de violencia sobre el pueblo pobre. La sindicalización, sólo mejora su relación con el Estado, pero no cambia la perversa naturaleza de su razón de ser.

Los prefectos, gendarmes, y el resto de los represores, no son trabajadores; no se trata de una huelga, sino un motín o asonada. La obtención de sus objetivos, más que acercarlos al pueblo, los envalentonará aún más para ejercer la función para la que existen: reprimirlo.

El hecho de que los policías provengan en gran medida del pueblo no significa nada. Es la existencia la que determina la conciencia. Y la existencia no se encuentra determinada por la percepción de un salario sino por la función social que se ejerce. Aquél que, perteneciendo por origen a la clase trabajadora, se vuelve policía, es un policía de la burguesía y no un trabajador. Todo policía está entrenado para reprimir al pueblo cuando éste se moviliza por sus justas reivindicaciones. Además, saben que los gobiernos cambian, pero la policía permanece.

La relación entre la clase dominante y el pueblo pobre es la de una guerra de clases, algunas veces más evidentes, otras, más larvada. Aunque se la disfrace mediante discursos que apelan a la paz social o a la justicia social, a la igualdad de oportunidades o de derechos, a la naturalidad del dominio de un ser humano por sobre otros, no significa que, porque las fuerzas represivas encaren un reclamo salarial, hayan abandonado, por un segundo, su función de perro guardián. Morder y cumplir la función del perro, no implica ser el amo. El perro le pertenece al amo, le obedece, cumple.

Es la naturaleza misma de su despreciable función, la que torna insostenible el argumento de "si los ganamos, si los aparateamos, si conseguimos que se autodepuren y defiendan organizados, como trabajadores, entonces quebramos al sistema opresor".

Casi la misma "lógica-absurda" que los quiere profesionales y democráticos.

Estamos ante quienes postulan el posibilismo, esa despreciable posición para legitimar al capitalismo desde posiciones presuntamente progresistas; es decir, de quienes no se atreven a ser abiertamente capitalistas.

Todas las experiencias de sindicalización (en Argentina existen varias agrupaciones o asociaciones de policías y miembros del aparato represivo del Estado) conducen inexorablemente a mejorar la capacidad de fuego, y las condiciones en las que ejercen la represión.

El sistema capitalista no se concibe sin trabajadores disciplinados para tolerar los niveles de explotación y alienación. Cualquier atisbo de levantamiento provoca la suelta de la jauría. Porque no pueden prescindir de los trabajadores, necesitan todavía más de la policía, gendarmes, prefectos y todo pedigree por el estilo.

Los reclamos por la paga, son mostrados por derecha, y por alguna izquierda también, como un reclamo laboral más. Con esposas e hijos aplaudiendo a columnas de uniformados que entran vociferando mientras entorpecen el tráfico, el panorama se parece mucho al de los numerosos reclamos que se formulan los trabajadores.

La diferencia - entre otras- es que en estos reclamos no hay nadie legitimado con balas y gases amenazando con reprimir.

Los reclamos por la paga de prefectos y compañía, llevan a graves preocupaciones de funcionarios y legisladores, que intentan rápidamente disolver el conflicto cumpliendo con cada uno de los requerimientos, a diferencia de cuando el recorte se opera sobre los salarios de los empleados públicos.

Se trabaja en las fábricas y en los comercios, se trabaja en las obras y en el campo, en la montaña y en el agua, se trabaja en las oficinas y en los hospitales, en espacios públicos y privados.

Formando parte del aparato represivo, NO SE TRABAJA, SE CUMPLE LA FUNCIÓN DE DISCIPLINAR Y CONTROLAR A LOS QUE TRABAJAN, lo que impacta en la subjetividad de la clase trabajadora.

Eso se hace, con o sin profesionalismo, con o sin instrucción democrática, con o sin cursos de derechos humanos, con o sin sindicalización. En todos los casos, quienes cumplen esa función inherente al monopolio de la fuerza por parte del Estado, reciben también otros favores de parte del mismo Estado a la hora de examinar sus conductas (impunidad, ventajas, beneficios procesales, asistencia jurídica, etc). Y no es casual que salgan a exigir más beneficios cuando más visible se hace la necesidad que el gobierno de turno tiene de las que la ministra llama sus "fuerzas de confianza", las "profesionales", las "no corruptas", para invadir los barrios, patrullar las calles y prevenir, con la invasión uniformada, cualquier atisbo de más organización popular.

Lo que verdaderamente importa, es que esté garantizado ese monopolio del ejercicio de la fuerza para desplegarla contra las masas.

Recordamos que los que reclaman, son los mismos que hace poquitos días desalojaron salvajemente la Panamericana y apalearon y metieron presos a 60 trabajadores en Campo de Mayo (por primera vez desde 1983), cuando se conmemoraba el día del detenido desaparecido, por orden de un ex carapintada, segundo de la ministra más "progre" del "gobierno de los derechos humanos"; los mismos que en 2005 y 2006 militarizaron y torturaron en Las Heras y reprimieron a los trabajadores pesqueros en Mar del Plata; los mismos que, en 2007, reprimieron a los trabajadores del Casino; los mismos que se infiltran y espían trabajadores con el "Proyecto X"; en fin, los mismos que, en 1999, asesinaron a Mauro Ojeda y Francisco Escobar en el puente de Corrientes, cuando la ministra más "progre" del "gobierno de los derechos humanos", era la viceministra del Interior del gobierno de la Alianza.


CORREPI - Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional
03 de Octubre de 2012, Argentina





6 de diciembre día de la Constitución



U.P.N



ALFON LIBERTAD




En la reciente Huelga General del 14 de noviembre, fueron detenidas solo en Vallecas 14 personas de las más de 30 que pasaron por los juzgados de Plaza Castilla, y una de ellas a fecha de hoy, permanece en prisión preventiva, Alfonso.

Alfonso y Daira fueron retenidos en la mañana del 14, cuando se dirigían a participar como piquetes, y se les requirió la documentación a escasos cien metros de su casa, y a partir de ahí dio comienzo la pesadilla.
Acusados de tener en su poder material para cometer actos vandálicos se les traslada a la Comisaría de Moratalaz, donde se les separa y somete a intermitentes interrogatorios sin la presencia de su abogado. Pasadas 30h de veladas amenazas y presión psicológica para inducirles a declarar, lo hacen cuando se permite la presencia de su abogado. Durante ese tiempo se cursan sendas órdenes de registro: para la sede de Bukaneros y para los domicilios dónde viven los jóvenes con sus familias.
Registrado el local de la peña de fútbol, junto con los archivos de fichas de socios y pancartas, hay sprays y bengalas, material que incauta la policía. Y de sus viviendas se llevan ambos móviles tras proceder a un registro domiciliario.

Tras 72h retenidas, 13 de las detenidas quedan en libertad con cargos y Alfonso, por expresa petición del Ministerio Fiscal y según el auto de la jueza de guardia, ingresa en prisión esa misma tarde por Alarma Social (figura que desde 2007 desaparece del código penal para preventiva), siendo trasladado en un furgón a la prisión del Soto.

Pedradas contra el trabajo






PEDRADA 1

Actividad y trabajo asalariado

Actividad es todo gasto de energía física o mental tendente a producir bienes o condiciones de vida favorables para quien lo realiza.
Trabajo asalariado es la forma aberrante que dicha actividad adquiere cuando se realiza por individuos que al no tener los medios de producción se ven obligad=s a vender su fuerza de trabajo.
La actividad es parte inherente de la vida además de ser el camino hacia nuestra realización como personas. 
Actividad es el aprendizaje de una buena relación del individuo consigo mismo, con l=s demás, cultivar una huerta, construir una casa, bailar, fregar los platos ect .
Sin embargo en esta sociedad solo se trabaja cuando se posee un empleo, es decir, cuando alguien recibe un salario a cambio de contribuir en la producción.
Cualquier actividad cuya finalidad sea la amistad, el amor, la solidaridad ect no es considerada trabajo ya que no enriquece al capital.
Una vez explicado esto se comprende porqué en este escrito se rechaza el término trabajo no así la actividad.

Pequeños apuntes del trabajo a lo largo de la historia

Para empezar decir que la palabra trabajo proviene de la palabra tripalium que era un instrumento de tortura.En las sociedades premodernas el trabajo necesario para la subsistencia era un factor de exclusión social.
Quienes lo realizaban eran tenidos como inferiores, pertenecían al reino natural no al reino humano.
El trabajo era en la antigüedad una ocupación servil que excluía de la ciudadanía, es decir, de la participación en los asuntos públicos a quienes los realizaban.
La idea contemporanea del trabajo no aparece hasta el siglo 18, anteriormente el término trabajo designaba el esfuerzo de los siervos y los jornaleros que producían los bienes de consumo o los servicios necesarios para obtenerlos.Los artesanos no trabajaban “obraban”.
La repugnancia de los primeros obreros fabriles a cubrir día tras día una jornada de trabajo fue la causa principal de la quiebra de las primeras fábricas.La burguesía no veía otro modo de lograr el cumplimiento de esa jornada que pagar salarios tan bajos que fuera preciso soportar una decena de horas diarias durante toda la semana para pagarse la subsistencia.Para cubrir sus necesidades la industria naciente tuvo que recurrir al trabajo de l=s niñ=s debido a que las personas procedentes de ocupaciones rurales o artesanales pasada ya la pubertad ofrecían muchas dificultades para integrarse en las fábricas.
Con lo anteriormente dicho vemos que a lo largo de la historia el trabajo ha sido algo repudiado al contrario que hoy en día que es una seña de identidad así como algo necesario para que mucha gente pueda sentirse “util” en la sociedad.¿Realmente estamos evolucionando?.


La preparación ante el trabajo. La educación

Nuestra relación con el mundo laboral no empieza el día que trabajamos por primera vez, comienza mucho antes, el día que nos meten al colegio.Somos obligad=s a 
formar parte de una educación encaminada a encontrar un puesto de trabajo, es decir, a ser una pieza más en el engranaje del sistema.
El sistema educativo enseña la competencia y la sumisión por medio de l=s profesor=s como figuras autoritarias que deciden qué es bueno y qué malo.Niñ=s con capacidades desiguales son pasados por el mismo nivel creando así los primeros líderes que con mucho esfuerzo y disciplina podrán tener en el futuro un buen puesto de trabajo.L=s demás niñ=s que no quieren o no pueden llegar al nivel impuesto empiezan a conocer las amenazas y el chantaje(no serás nada en la vida).Esa “educación” no enseña como solucionar los problemas de nuestras vidas simplemente porque nuestras vidas no les interesan, lo que quieren es tener individuos que una vez adoctrinados puedan insertarse en los diferentes puestos para que nada cambie despersonalizando a la gente ya que esta es la única manera de que el sistema productivo funcione.

Algunas razones de oposición


  •  Destrucción de la personalidad


Como hemos visto a través de la educación el individuo es obligado a entrar en unos cauces represivos adoctrinando a este por medio del miedo y el chantaje para que cuando entre en el mundo laboral no se cuestione el autoritarismo, la sumisión o el abandono de su propio ser.En resumen, que el sistema para producir necesita personas producto que ya se ha encargado de modelar.
Trabajar también significa aceptar la autoridad(mi jefe), los abusos ect contribuyendo así a la dependencia del individuo.
Hay que añadir que el trabajo genera inútiles ya que al dedicar nuestro tiempo a una cosa anulamos nuestra capacidad de creación. Una persona que trabaje en una fábrica sabrá manejar las máquinas que le han encomendado pero tal vez ignore como se levanta un tabique ect

Se coge costumbre de vivir chantajead=s ya que el sistema aparte de crear necesidades ficticias ha privatizado los recursos que son de tod=s y si queremos cubrir nuestras necesidades básicas (comida, ropa, vivienda) nos hace formar parte de la cadena productiva.
La persona que trabaja generalmente dedica sus potencias vitales e intelectuales a producir mercancías.Las potencias que pierde para su vida se concentran en el capital enfrentándose a dicha persona.El consumismo es la vía de escape para huir de una existencia vacia.”Se libre y feliz con tu nuevo coche X”.
Así las cosas no ers de extrañar que much=s currelas sean unas personas aburrid=s y/o agresiv=s y que su mayor pasión sea el futbol o emborracharse. 


  •  Degradación de las relaciones.


Acostumbrad=s a sufrir casi a diario el abuso y la falta de respetose difícil que no proyectemos nuestra frustración a las demás personas.
Añadiendo a esto los turnos de trabajo cada vez más abusivos nos encontramos muchas veces que no coincidimos muchas veces con la gente con la que nos gustaría estar contribuyendo esto al empobrecimiento de relaciones que podrían ser positivas para nuestras vidas.



  • Degradación del medio ambiente


Para poder seguir con el actual nivel de vida en el que imperan las necesidades creadas por el capital es necesario un despilfarro bestial de energía arrasando con los recursos naturales.
Por poner un ejemplo aquí hablaríamos del coche.Uno de los factores que están influyendo en la degradación de la capa del ozono es la emisión de CO2 a la atmósfera que está relacionada entre otras cosas con la industria automovilística industria que genera infinidad de puestos de trabajo directa o indirectamente.
Por poner otros ejemplos añadiríamos aquí las fábricas que aparte de expulsar sus humos contaminantes, echar sus vertidos, fabrican sus productos envueltos en plástico destinados a la basura.Todos los árboles que se talan para la industria papelera para hacer libros escolares, revistas de cotilleo, periódicos controlados por el poder ect ect...
Esto sin contar la energía despilfarrada para producir este tipo de cosas contribuyendo así a la supuesta necesidad de las energías contaminantes como térmicas o nucleares.



  • Degradación de la salud


Otro tema importante es la nocividad del trabajo.Por diferentes factores(cambio de turnos, ruidos, posiciones forzadas, temperaturas inadecuadas, atmósferas contaminantes, radiaciones, sobreesfuerzos ect) mucha gente sufre dolencias físicas con el lastre que esto supone para nuestras vidas.Es en estas circunstancias cuando conocemos a l=s amables trabajador=s de las mútuas aseguradoras que muchas veces importándoles un pimiento tu salud te mandan lo más rapidamente posible a tu puesto de trabajo, el mismo que te había dañado.
A esto hay que añadir los accidentes laborales que en bastantes ocasiones están provocados por el incumplimiento por parte de las empresas de las normas de seguridad para ahorrarse un dinerillo.Como dato válido nos encontramos que en el estado español se producen una media de tres muertos al día por “accidentes laborales”, todo esto sin contar las personas que quedan heridas en mayor o menor medida.
Dentro de este apartado habría que hablar de la salud mental.Mucha gente debido al maltrato psicológico, a la perturbación de nuestros ritmos vitales, a las agresiones a nuestra autoestima ect sufren estrés, ansiedad o depresión.Las personas se vuelven agresivas.
Este tipo de síntomas no se queda dentro de los muros de la fábrica, oficina o donde trabajes sino que te los llevas contigo como unos compañeros indeseables.

La necesidad de desahogar ese malestar nos lleva a hacernos daño a nosotr=s mism=s (borracheras, drogas, prisas) o a los demás descargando nuestros malos rollos en la gente dándose la triste paradoja de que en nuestro “tiempo libre” seguimos quebrando nuestra salud.


  • Discriminación sexual


Todavía sigue habiendo profesiones o lugares de trabajo en los que las mujeres no pueden acceder o tienen menos oportunidades que los hombres relegándose si son “monas” como vendedoras objeto sexual, como cuidadoras de niñ=s o haciendo tareas del hogar.
Muchas mujeres acaban como “amas de casa” sin ningún salario y trabajando, siendo esta una función imprescindible para el mantenimiento de la productividad.


  • Inutilidad de la mayor parte del trabajo


Este sistema nos despersonaliza, nos reprime e intenta anular nuestra capacidad de ser seres libres y felices.Para compensar esta frustración el mismo sistema se encarga de crear infinidad de productos para llenar el vacío que nos queda por la alienación impuesta.Para poder acceder a estos productos debemos someternos al trabajo.Resumiendo que hemos llegado a un punto de locura tal que dejamos de vivir para comprar sustitutos de vida.
Hace unos 30 años Paul y Percibal Goodman estimaron que solamente con el 5% del trabajo que entonces se realizaba satisfacería las necesidades de alimento, vestido y refugio de toda la humanidad.Traspasando esos datos hasta hoy y teniendo en cuenta que ahora las máquinas han sustituido a muchos trabajos manuales pesados nos encontramos con que estamos desperdiciando buena parte de nuestras vidas.
Lo que aquí se sugiere es recuperar nuestro potencial como personas perdiendo así las necesidades impuestas con el consiguiente lastre del trabajo que sirve a dichas necesidades


  • Al trabajar contribuimos a que todo siga igual


Haciendo una visión rápida vemos que un poco gente es la que domina el mundo.Un mundo en el que el 20% de la población dispone del 80% de los recursos y de ese 20% un porcentaje muy pequeño es el que lleva la batuta, hace sufrir a millones de personas y degrada cada vez más la tierra.
Nosotr=s al trabajar producimos mercancías o servicios que aumentan el poder de l=s represor=s que son l=s dueñ=s de la economía , est=s con nuestra colaboración cogen más poder degradándolo todo.
Incluso nosotr=s que vivimos en el “primer mundo” vemos como cada vez el chantaje al que se nos somete para cubrir nuestras necesidades básicas es mayor.Aquí podemos verlo claramente en el tema de la vivienda teniendo que trabajar media vida para conseguir lo que debería ser un derecho inalienable.
Al trabajar contribuimos a la degradación de las personas, a nuestra propia degradación y a la degradación de la tierra.Deberíamos de ser conscientes de que en nuestra mano está el parar la maquinaria que tanto sufrimiento y destrucción crea.

Para finalizar

Para acabar decir que cada cual puede sacar las conclusiones que quiera de este escrito, pero que estaría bien si la gente se plantearía algunas cosas de las que aquí se dicen.
SALUD Y A DISFRUTAR


PEDRADA 2

¿ Tu qué eres?

En realidad, las respuestas posibles serían infinitas.Pero nos tememos, que sin darte cuenta, vas a limitar tu respuesta a una sola faceta de tu vida: tu trabajo.Si lo tienes, claro.Si no, eres simplemente un parado.(Bonita palabra).No te preocupes, no necesitamos que nos digas ningún oficio; basta con cualquier cosa que haces( por más peregrina que sea), y por la que alguien te paga.Es fácil resúmete como persona con el nombre de esa actividad.¿Ya lo tienes? Pues adelante.
Ahora dinos: ¿A que edad supiste lo que querías ser de mayor? ¿Cuántos años dedicaste a prepararte para conseguirlo?¿A que renunciaste para lograrlo? ¿A que clase de comedia psicotecnica te sometiste para ser seleccionado?.Pero ha merecido la pena ¿no?.Bueno, no es culpa tuya haber terminado haciendo algo completamente diferente de lo que querías.O igual tu fuiste de los listos, y en vez de optar por lo que más te interesaba tiraste por lo práctico, y ahora estás trabajando tan ricamente, probablemente en algo relacionado con la informática.
Es normal. Hay que vivir. Y”la vida es así”. 


Seguimos preguntando, ahora si, directo a donde duele.Contéstate sinceramente si puedes:¿Qué es lo más gratificante de tu trabajo? ¿Qué te llevas cada día a tu casa que sea novedoso , que te acerque diariamente a tus sueños(que alguno tendrás), que parte de él da algún interés a tu vida diaria?. En fin ¿qué provecho le sacas a tu sudor?
Sécate esa lágrima, nenaza, tienes un sueldo.Y si te encuentras entre esos afortunados que disfruta del típico puesto de trabajo fijo, has conseguido el Ideal, así, por antonomasia: el mismo trabajo para toda la vida.Igual hasta el fin de tus días laborales.Y tendrás también el horario perfecto: turno de mañana, solo ocho horas diarias, de lunes a viernes. ¿Qué tienes que madrugar un poquitín? Pues ya te echarás la siesta, que tienes la tarde libre.Si además te apuntas a algún cursillo,o cualquier otra actividad gratificante, conseguirás hacer algo cada día por ti mismo.Así solo hasta que hayas cotizado los días suficientes como para jubilarte(si sabes como).Animo, que no te queda nada.
Mientras tanto puedes disfrutar de los fines de semana a tope.Y tienes las vacaciones ¡un mes al año¡ para viajar, conocer mundo, disfrutar del sol.Por si todo esto no fuera suficientísimo, están las diferentes fiestas de las que el calendario está salpicado, algunas de ellas convertibles en puentes o acueductos.Y semana santa.No digais que no es un plan cojonudo
Si ya nos paramos a pensar en como nuestro ocio crea puestos de trabajo, y por consiguiente riqueza, es que ya es la repanocha.
Todo esto nos puede recordar al burro con anteojeras dándole vueltas a la noria.Pero el burro no tenía fiestas, que sepamos, y encima no cobraba.A no ser, claro, que consideremos lo hacía en especie (comida y cama).Vaya, que tenía la vida resuelta.Además, el dichoso burro sería como un esclavo porque no es libre de elegir, aparte de no dejar de ser un animal. Yel diccionario lo dice bien clarito:esclavitud esun régimen en el que, por múltiples razones algunos seres (humanos), son privados de cualquier derecho sobre su existencia, y son sometidos al arbitrio de un dueño, que se beneficia en exclusiva de su trabajo.Claramente, no es nuestro caso.
Los seres humanos debemos trabajar ¿qué haríamos si no?¿qué utilidad tendrían nuestras vidas?.Tenemos asumido que seguimos condenados como raza, a ganar el pan con el sudor de nuestras frentes ¿por qué?.Debe ser porque Adán y Eva desobedecieron a Dios allá por el Paleozóico.Como, por lo visto, nosotros mismos no consideramos aquel asunto totalmente zanjado, pues aquí seguimos, con la inevitable obligación, libremente asumida, de sufrir para poder comer, y por extensión para poder vivir dignamente.Porque el trabajo dignifica al hombre.Esto es algo que no por más repetido deja de ser cierto a todas luces comprobable.Da igual hacia donde se mire: el planeta tierra rezuma de personas perfectamente satisfechas de sus vidas.A nosotros, en concreto, nos ha tocado en suerte gozar de la sociedad del bienestar y no ha habido antes de ahora quien viviera mejor, porque esto es a lo más que podemos aspirar así en general.
¡Somos la cima de la civilización¡.Es emocionante ¿verdad?.Seres perfeccionados, responsables, ¡libres al fin¡.Ya no somos aquellas criaturas supersticiosas, ignorantes, furibundas.Hoy veneramos las palabras sagradas: Arte, Cultura, Solidaridad, Democracia, Paz.
Estas bellas palabras no son ya una utopía.Son la realidad diaria.Tanto para los que quieren como para los que nao se dejan.Conocemos su significado real y lo aplicamos no porque alguien muy preparado nos lo haya explicado, sino porque hemos aprendido que solo con invocarlas, sin ningún otro esfuerzo, y como por arte de magia, y con su sola mención convierten nuestros deseos y pensamientos en obras embebidas de su profundo y maravilloso sentido.
Nuestro conocimiento es tal que sabemos, por ejemplo, que el ochenta y tantos por ciento de la información almacenada en nuestro ADN ¡es basura genética¡ (tal cual). Y así, desembarazados al fin de todo lo inútil, ante nuestros pies queda un único y seguro camino.Nada puede fallar, todo está controlado.Y para cuando necesitamos emoción, están Port Aventure, las películas de miedo y los deportes de riesgo.
¿Qué esta locura de bienestar cuesta su precio?Pues sí.Pero nos hemos informado bien de sus consecuencias.Y sabemos que problemas terribles como la lluvia ácida, los residuos nucleares o el agujero de la capa del ozono por poner solo tres ejemplos que en su momento estuvieron tan en boga, ¡dejan de ser preocupantes en cuanto se deja de hablar de ellos¡
No nos vamos a poner en plan trascendental como los tocahuevos de los ecologistas, incansablemente agoreros.Estamos bien concienciados, y todos ponemos nuestro granito de arena: separamos la basura para reciclar, usamos detergentes sin fosfatos, no dejamos las colillas (de cigarro) en la playa.....
Y bueno sí. También está lo de los accidentes, y las enfermedades laborales de todo tipo: mentales y físicas, crónicas, mortales a corto, medio o largo plazo. Pero no debe ser tan preocupante cuando nadie le pone remedio real.
¿Y que hay mucha gente que queda fuera de este rollito tan guay?.Pues será porque quieren, ¡no te jode¡, porque oportunidades hay igual para todos.
La historia nos ha demostrado sobradamente que cualquier intento de cambio acabó siempre en fracaso, que las revoluciones no nos llevaron a ningún lugar fructífero.Por eso, los mayores de edad, personas maduras dejamos las palabras románticas para los poetas.Plenamente conscientes, vivimos satisfechos, y mantendremos para generaciones venideras este único universo posible a nuestra medida, así como hasta ahora:
¡con dos cojones¡ 


PEDRADA 3

Como si se tratara de una verdad inamovible, de un elemento natural y por lo tanto incuestionable, cuando se plantea una crítica a las presuntas bondades del trabajo asalariado, siempre se pone a salvo la cuestión de la productividad de modo que quede resguardada de dichas críticas.Se llega a cuestionar las condiciones de trabajo, los sueldos, la precariedad, los subsidios, la indignidad, incluso el sindicalismo, la delegación, la gestión de arriba abajo, la explotación laboral que supone el empleo en las sociedades del capitalismo avanzado ect.Ante todo esto, se plantea como alternativa una ambigua fórmula de autogestión, o de nueva organización del mercado de trabajo basada sobre valores humanistas y no sobre los imperativos económicos.Con todo esto nos podemos dar por satisfech=s, 
Ya que hemos protegido el producto interior bruto, la contabilidad empresarial, el grado de optimación de los recursos humanos y materiales, la minimización de costes y alguna que otra vaca sagrada más (si se apura, casi hasta la competitividad se salva) del sistema productivo.
Estas son las prerrogativas mínimas a mantener si queremos seguir manteniendo un bienestar y calidad de vida logrados con muchos años de esfuerzo.
Y es que, si dejamos de trabajar y no se produce industrialmente, ¿quién elaborará los objetos básicos para la supervivencia?¿quién fabricará el pan, los zapatos y los abrigos?¿quién edificará las casa?¿quién producirá el reloj con la esfera fluorescente y con la cara de esnupi grabada a relieve que cuando marcan las 2 de la tarde emite un metálico ladrido?
Todas estas preguntas no son más que trampas ponzoñosas en las que quieren que caigamos al responderlas.

Sin ninguna duda la época que nos ha tocado vivir se puede caracterizar por ser el régimen de producción de inutilidades y la creación de falsas necesidades.Cuando con la mínima parte de la producción sería suficiente para satisfacer nuestras demandas vitales, esa parte restante de la misma no nos la pueden hacer tragar si no es con publicidad y con un entorno diseñado casi exclusivamente para consumir (tiempo de trabajo y ocio).
Resulta extraño qué se produce y para qué; no está de moda.Tenemos la certeza de que estamos rodeados de productos inútiles porque crean las condiciones para que los necesitemos ya es un paso adelante.Pero el asunto es todavía más grave, ya que esos productos producidos industrialmente, además de ser inútiles son perjudiciales para la Tierra (el entorno donde vivimos, trabajamos y desarrollamos nuestra cultura)

Y pese a esta irracionalidad las empresas, siguen haciéndose más grandes, concentrando el poder, acaparando mercados y produciendo más (es sí lo que producen, ya tiene la etiqueta de producto verde e inteligente).Los estados aclarando y quitando los obstáculos del camino para la entrada triunfante de las empresas, y los sindicatos pidiendo un sitio aunque sea de botones en el nuevo orden mundial (este año, el de los sindicatos, ha sido eroski quien ha prometido un otoño caliente).
Y en este contexto la libertad que se promete consiste en elegir entre un bolswagen 16 válvulas o un renol 16 válvulas, o en un jabón ultra blanqueante o uno hiperblanqueante. A este es al oficio al que hemos llegado, el más bajo de los posibles: consumidor/a prescindible.
Además, actividades que antes se realizaban principalmente fuera del mercado (desplazarse, cuidado de personas, alimentación, construcción ect) pasan progresivamente a depender de este (autos, residencias, arkitectos) y a ser satisfechas exclusivamente mediante el pago de moneda a empresas cada vez más mayores y más lejanas, desposeyéndonos del control de cada vez más aspectos de nuestra vida, robándonos autonomía y obligándonos a trabajar para poder acceder a esos bienes que antes nos los procurábamos nosotr=s.

¡¡COLEGA QUE ROLLO!!


Una sola chispa
con la ayuda
del viento
puede generar
un gran fuego


Iruña finales del 2001 
Contacto: nocurres@yahoo.es

Elektroduendes: tiempos de atraco




El trabajo es un secuestro de nuestro tiempo
nuestra energía
Nuestro tiempo a la venta en el mercado laboral
A quién beneficia
Condiciona tu ritmo, marcando la pauta
de tu reloj vital.
Robándote tu tiempo cada día desde que sales
Para ir a currar.
No somos pagados, recibimos migajas
de lo que producimos.
Convertido en mero instrumento consumidor
de la producción.

El trabajo asalariado es el robo, al servicio del sistema
Tiempos de atraco, tiempo de robo, normalizado permitido y legal.

Y este gran mercado creciendo a costa tuya
recupera lo que es tuyo.
Pelea por tu tiempo, combate el engranaje,
No seas una pieza más
Que el trabajo no sea lo que llena tu vida
no te dejes secuestrar
como respuesta a su atrcao establecido
roba lo que puedas

El trabajo asalariado es el robo, al servicio del sistema
Tiempos de atraco, tiempo de robo, normalizado permitido y legal.

El trabajo que te quema
el trabajo trampa del capital
el trabajo que nos quema
el trabajo te engancha al sistema

Y este gran mercado creciendo a costa tuya
recupera lo que es tuyo.
como respuesta a su atraco establecido
roba lo que puedas

El trabajo asalariado es el robo, al servicio del sistema
Tiempos de atraco, tiempo de robo, normalizado permitido y legal.

Abajo los restaurantes. Una crítica obrera de la industria del servicio de comida

Una guía ilustrada de 60 páginas que trata sobre la miseria, el estrés, el aburrimiento, y la alienación cotidianas del trabajo de restaurante, así como las maneras en que los obreros de restaurante luchan contra ellas. Basada en un abanico de ideas anti-capitalistas y en una rica experiencia personal, es parte análisis y parte llamado al combate.

abajolos Librito de ilustraciones: Abajo los Restaurantes, una crítica obrera de la industria del servicio de comida