Buñuel y el trabajo



"-Pobres trabajadores. ¡Cornudos y apaleados! El trabajo es un maldición, Saturno. ¡Abajo el trabajo que se hace para ganarse la vida! Ese trabajo no dignifica, como dicen, no sirve más que para llenarle la panza a los cerdos que nos explotan.

Por el contrario, el trabajo que se hace por gusto, por vocación, ennoblece al hombre. Todo el mundo tendría que trabajar así. Mírame a mí: yo no trabajo. Y, ya lo ves, vivo, vivo mal, pero vivo sin trabajar."

Tristana (1970). Luis Buñuel.